MILWAUKEE — Todo el mundo está ocupado. Nos informamos a través de TikTok, usamos emojis en lugar de palabras y pedimos la cena desde una aplicación en vez de encender las hornillas de la estufa. Así que, si quieres entender cómo los Brewers han ganado 108 juegos y cómo están dando una lección a los Dodgers, bicampeones defensores, en la NLCS, solo necesitabas disponer de siete minutos y 15 segundos.
El primera base de Milwaukee, Jake Bauers, pasó siete minutos y 15 segundos en la caja de bateo frente al lanzador derecho de los Dodgers, Yoshinobu Yamamoto, uno de los mejores pitchers de esta generación en situaciones decisivas, durante la tercera entrada del Juego 2 de la NLCS, el lunes. Bauers se negó a darse por vencido. Representó la esencia del beisbol de los Brewers.
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“Creo que hubo un momento durante el turno al bate en el que simplemente... decidí que no iba a dominarme”, dijo Bauers. “Después de eso, creo que fue más bien como si me hubiera desconectado de todo”.
Bauers ganó el duelo al recibir una base por bolas. En ese momento, los Brewers perdían 2-1; al final, ganaron el juego por 7-4.
“Cambió el juego”, dijo el manager de los Brewers, Pat Murphy. “Ese turno al bate le dio un giro completo al partido”.
Jake Bauers' 12-pitch walk against Yoshinobu Yamamoto is the most pitches any batter has seen in a plate appearance against Yamamoto in his career pic.twitter.com/rDCD0IWS9I
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Yamamoto, exhausto y desconcertado, no logró salir de la entrada. Abandonó el montículo arrastrándose, como alguien obligado a resolver el crucigrama del Sunday Times mientras corre un maratón. ¡Se rindió! Conseguir apenas ocho outs obligó al manager Dave Roberts a utilizar a siete relevistas detrás de su as de postemporada, una idea impensable antes del juego.
Los Dodgers están en problemas no solo porque perdieron dos veces, sino también por el aspecto de cansancio que han mostrado. Tuvieron la ventaja con Tarik Skubal en el montículo en el Juego 1 y también con Yamamoto en el Juego 2, pero abandonaron Milwaukee con desventaja de 0-2 en la serie. Nunca habían lucido tan vulnerables en sus participaciones de postemporada durante la última década como ahora.
Sus problemas son muchos. Los bateadores de Los Ángeles no pueden conectar los sinkers potentes del bullpen de Milwaukee. Tienen de 29-2 (.069) contra los relevistas de los Brewers.
El bateador designado de los Dodgers, Shohei Ohtani, es una sombra de sí mismo porque no tiene la estabilidad necesaria en la parte inferior del cuerpo para batear con firmeza sobre la pierna delantera. No puede girar para conectar una pelota. La última vez que jaló una pelota para conseguir un extrabase fue el 26 de agosto. Se ha visto reducido a intentar dirigir la pelota hacia el jardín contrario con un movimiento ligero del bate. Los Brewers lo están atacando con rectas altas dentro de la zona, como si fuera un bateador número nueve. Ohtani está tan limitado que Roberts debe considerar sentarlo para darle el lugar a Josue De Paula; quizá sea una herejía, pero la situación se está volviendo desesperada.
Los Dodgers lucen viejos. En dos juegos, tienen un extrabase, ningún jonrón, ninguna base robada y apenas un hit en 12 turnos al bate con corredores en posición de anotar. Su único camino hacia la victoria es conectar batazos de poder, y están enfrentando al equipo que más limita ese tipo de ofensiva, especialmente ahora que Murphy está reduciendo el uso de su bullpen.
Además de todos esos problemas, Roberts pagó las consecuencias de un error de cálculo poco habitual en postemporada. El juego estaba empatado en la sexta entrada cuando el relevista Brock Stewart le regaló una oportunidad de ataque a Milwaukee. Le otorgó una base por bolas al bateador número nueve, David Hamilton, y después lanzó mal un intento de sorprenderlo fuera de base, lo que permitió que Hamilton avanzara a segunda. Jackson Chourio lo movió a tercera con un elevado de sacrificio, una jugada productiva muy al estilo de los Brewers.
Roberts tenía listo al zurdo Tanner Scott para enfrentar al también zurdo Brice Turang. La decisión con mayor probabilidad de éxito era que Scott enfrentara a Turang, le diera una base por bolas intencional a William Contreras y después se midiera con Bauers, otro bateador zurdo. La mejor oportunidad de los Dodgers para salir de esa entrada era que Scott enfrentara a dos bateadores zurdos.
En cambio, Roberts mantuvo a Stewart en el juego. Le dio una base por bolas intencional a Turang para enfrentar a Contreras, una decisión que tenía poco sentido porque, antes de la serie, los Dodgers habían identificado al encendido Contreras como el nombre que debían marcar en la alineación con la indicación: “No permitan que él nos gane”.
Al explicar su decisión, Roberts dijo: “Simplemente sentí que se trataba de poner a Contreras en el suelo. Pensé que, si prescindíamos de Brice en ese momento y teníamos la oportunidad de ponerlo en el suelo para conseguir una rola para doble play... Contreras no conectó la pelota con fuerza. La elevó suavemente hacia el jardín izquierdo, impulsó una carrera y eso es lo que ellos hacen”.
Hay un problema con ese razonamiento. Después de que Stewart le otorgara la base por bolas a Turang, este iba a robarse la segunda base. Max Muncy estaba colocado muy atrás en la tercera base para enfrentar a Contreras, lejos de Hamilton, un corredor de élite en tercera que representaba la carrera del empate. Como dijo un jugador de los Brewers: “De ninguna manera van a lanzar [hacia segunda] en esa situación”. Un robo de base habría frustrado la posibilidad de conseguir un doble play.
Pero eso no importó. Contreras necesitó un solo lanzamiento para echar por tierra la estrategia de Roberts. Stewart dejó una sweeper en la zona de strike desde el primer lanzamiento. Contreras conectó un sencillo hacia el jardín izquierdo que rompió el empate. No, la pelota no salió con fuerza (76.9 mph), pero fue otro ejemplo de cómo el encendido Contreras domina el bateo situacional.
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También produjo la primera carrera con un swing descompuesto y a dos strikes, y empató el juego en la quinta entrada con un jonrón descomunal, conectado con las bases vacías y un swing a toda potencia. Los Dodgers fueron derrotados por el único jugador al que no querían permitirle ganarles, una oportunidad que los Brewers disfrutaron recibir.
“¿Por la manera en que está bateando ahora mismo? Sin duda”, dijo Dan Vogelbach, coach de bateo de Milwaukee. “Quiero decir, estos muchachos simplemente disfrutan los momentos importantes. Y William disfruta esos momentos tanto como se puede disfrutar algo así. Así que, cuando tiene la oportunidad, siempre sientes que va a responder”.
Contreras ganó el juego, pero fue Bauers quien lo cambió. Hace dos años, Bauers estaba prácticamente decidido a abandonar el beisbol. Ya no lo disfrutaba. Había pasado por siete organizaciones en 10 años y acababa de batear para .199 con Milwaukee en un papel de tiempo parcial. Su esposa, Lauren, iba a regresar a la docencia, mientras Bauers se quedaría en casa para cuidar a su hijo. Todo estaba decidido hasta que Lauren anunció que estaba embarazada. La necesidad de contar con cobertura médica motivó a Bauers a seguir jugando beisbol con los Brewers.
Bauers volvió a firmar un contrato de ligas menores y consiguió un lugar en el equipo. Después de batear para .235 en un papel de tiempo parcial, el invierno pasado cambió su programa de entrenamiento durante la temporada baja para priorizar el equilibrio y el control corporal por encima de la fuerza. Los cambios lo ayudaron a eliminar el desplazamiento de su swing y a rotar alrededor del torso. Con un porcentaje de slugging de .365 en su carrera, tuvo una temporada revelación al alcanzar .484.
“Me ha impresionado todo el año, para ser sincero”, dice Vogelbach, “por simplemente no acelerarse en los momentos importantes y confiar en que no tiene que anticiparse a ningún lanzamiento. Solo espera a que las pelotas lleguen a su zona, pero no intenta hacer demasiado... Simplemente cree en sí mismo. Confía en sí mismo y nunca se acelera, lo cual es realmente, realmente genial de ver”.
Yamamoto intentó todo lo que pudo para hacer que Bauers se rindiera. Lanzó cinco tipos distintos de pitcheos: splitter (cuatro), recta de cuatro costuras (tres), curva (tres), cutter (uno) y sinker (uno). En un momento, con algo de ayuda desde el dugout, Yamamoto detuvo el juego debido a un aparente problema con el Pitchcom para tomarse un respiro necesario.
“Pensé: ‘¿En serio?’”, dice Bauers. “No puede ser”.
Con la cuenta llena, Bauers conectó seis fouls consecutivos ante lanzamientos de cinco tipos diferentes.
“Honestamente, no estaba intentando cubrir todas las posibilidades”, dijo Bauers. “Solo intentaba luchar hasta encontrar uno que sintiera que podía manejar. Se trataba de echarlos a perder, echarlos a perder, echarlos a perder, y al final conseguiré uno o me dará la base por bolas”.
En el lanzamiento número 12, un Yamamoto agotado dejó una curva que rebotó en el suelo. Yamamoto había lanzado 149 pitcheos con la cuenta llena este año. Solo 18 de ellos fueron curvas. Una de esas curvas terminó en base por bolas para Bauers en agosto. Esta fue la primera vez en todo el año que Yamamoto dejó rebotar una curva con la cuenta llena. Estaba agotado.
“Se sintió genial”, dijo Bauers. “Cada vez que puedes desgastar a un pitcher de esa manera, no puede terminar siendo algo malo”.
Los Brewers tienen marca de 5-1 en esta postemporada, con todas sus victorias conseguidas gracias al bullpen y cuatro de ellas tras remontar después de ir abajo en el marcador.
“Creo que se trata del enfoque”, dijo Bauers cuando le preguntaron cómo consiguen que las remontadas parezcan algo rutinario. “Creo que, más que nada, es un enfoque de equipo. Quizá no te saquemos del juego a batazos todas las noches, pero vamos a hacer que las cosas sean difíciles. Creo que ese es el objetivo: complicarte las cosas. Cuando del primero al noveno bateador todos están comprometidos con eso, pueden suceder cosas especiales”.
Hubo otro momento que Vogelbach valoró como una jugada que también define el beisbol de equipo de Milwaukee. Ocurrió en la octava entrada, cuando los Brewers apenas mantenían una ventaja de una carrera. Hamilton estaba en primera después de abrir la entrada con un sencillo. Intentó robarse la segunda base en el primer lanzamiento. Chourio lo vio correr y dejó pasar una recta por el centro de la zona para permitirle avanzar.
“De hecho, Jack quizá sea el mejor bateador de rectas de las Grandes Ligas”, dijo Vogelbach. “Y la deja pasar para permitirle robarse la base; después lo avanza [con un rodado] y entonces la entrada simplemente sigue, ¿verdad?”.
Los Brewers añadieron dos carreras más. Fue la primera vez en 54 entradas que los Brewers y su rival de postemporada se encontraban separados por más de dos carreras.
“Esta noche hubo muchísimo beisbol de equipo, pequeños detalles que ganan un juego”, dijo Vogelbach. “Es como si estos muchachos simplemente confiaran en el que viene detrás, creyeran plenamente unos en otros y no se sintieran intimidados”.
Está claro que los Brewers han sido el mejor equipo. Han puesto más corredores en base (30-19), superan a los Dodgers en hits (19-9) y también en jonrones (2-0). Han acortado las aperturas de Skubal (cinco entradas) y Yamamoto (2 2/3 entradas) hasta convertirlas en las más breves de sus carreras en un total combinado de 20 aperturas de postemporada. Si todo esto parece demasiado para asimilar, no te preocupes. Entender por qué los Brewers tienen a los Dodgers en serios problemas solo requiere siete minutos y 15 segundos de tu tiempo.
Publicado originalmente en www.sportsillustrated.com el 13/10/2026, traducido al español para SI México.
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