El jurado respaldó la pena capital por los tres asesinatos; la jueza decidirá la sentencia tras una audiencia prevista para el 2 de noviembre.
MIAMI, Estados Unidos ― Un jurado de Miami-Dade recomendó el martes, 20 de octubre, la pena de muerte para el cubano Alberto Sierra por los asesinatos de su esposa, Gladys Machado, y las dos hijas de ella, Julia y Daniela, cometidos en 2012.
La votación fue distinta para cada víctima: 11 jurados se pronunciaron a favor de la pena capital por el asesinato de Machado, de 29 años, y uno en contra; los 12 la respaldaron por la muerte de Julia, de seis años; y ocho la apoyaron por el asesinato de Daniela, de tres, frente a cuatro que se opusieron, reportó Local 10.
La jueza a cargo del caso deberá determinar ahora la sentencia. Para el 2 de noviembre está prevista una audiencia en la que la defensa podrá presentar sus últimos argumentos para evitar la ejecución y solicitar cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional, informó NBC6.
Los Estatutos de Florida establecen que bastan ocho votos para que un jurado recomiende la pena de muerte. Cuando se alcanza ese mínimo, el tribunal puede imponer la pena capital o prisión perpetua. La ley exige, además, que los jurados hayan determinado por unanimidad la existencia de al menos una circunstancia agravante.
El 7 de agosto de 2026, Sierra, de 42 años, se declaró culpable de nueve delitos: tres asesinatos en primer grado, tres secuestros, dos cargos de abuso de cadáveres y uno de entrada ilegal con un arma en una vivienda. Tras esa declaración, el proceso pasó a la etapa destinada a determinar el castigo.
El 10 de noviembre de 2012, Machado y sus hijas habían salido de compras con Sierra al Mall of the Americas. La pareja estaba separada. Según la acusación presentada en el juicio, después de una discusión Sierra secuestró a su expareja y a las niñas a punta de cuchillo y las trasladó a una vivienda, donde las asfixió con una bolsa de plástico.
Los cuerpos fueron encontrados el 13 de noviembre dentro de un armario de la casa, después de que un vecino advirtiera el olor de la descomposición. Sierra también admitió haber abusado sexualmente de los cuerpos de Machado y Julia después de asesinarlas.
El 5 de octubre de 2026, el jurado escuchó la grabación de la confesión que Sierra prestó ante el detective Juan Carlos Chaidez el 19 de noviembre de 2012, según la cobertura de Local 10. En aquella entrevista, el detenido describió los crímenes y explicó que había limpiado varias habitaciones de la vivienda para ocultar lo ocurrido.
Chaidez declaró que Sierra abandonó su versión inicial cuando fue confrontado con pruebas de ADN halladas en las víctimas. El detective relató que el detenido bajó la mirada, comenzó a temblar y se dispuso a contar lo sucedido.
La defensa pidió al jurado que optara por cadena perpetua sin libertad condicional. El abogado Khurrum Wahid sostuvo que debía valorar una grave lesión cerebral sufrida por Sierra al ser atropellado en 1996, cuando tenía 12 años. Los peritos de la defensa expusieron los posibles efectos de ese daño sobre su conducta y su capacidad para tomar decisiones.
Wahid también invocó las dificultades de su madre, una inmigrante cubana que crió sola a dos hijos mientras trabajaba en dos empleos. La fiscal Abbe Rifkin pidió la pena capital y destacó la violencia ejercida contra Machado y las niñas durante los asesinatos.
El 6 de octubre, Michael Padrino, hijo de Machado y hermano de las niñas, testificó sobre la pérdida de su familia, recogió NBC6. Tenía cinco años cuando ocurrieron los crímenes y sobrevivió porque se quedó con su bisabuela viendo televisión, en lugar de acompañar a su madre y sus hermanas a las compras.
“Se suponía que tendríamos más tiempo juntos”, declaró Padrino, ahora de 19 años. El joven habló de los cumpleaños, los días festivos y los momentos cotidianos que ya no pudieron compartir. Durante su testimonio rompió a llorar y tuvo que salir de la sala acompañado por los abogados.
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