Escudería Telmex convirtió el desarrollo de pilotos en una de las estructuras más importantes del automovilismo latinoamericano, pero sostener ese trabajo resulta cada vez más complicado.
Jimmy Morales, director general del proyecto, reconoció que el aumento de los presupuestos, la necesidad de mantener presencia en distintas categorías y la búsqueda constante de patrocinadores dificultan la formación de nuevos talentos, justo cuando México necesita preparar a quienes puedan continuar el camino abierto por Sergio Pérez.
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“La verdad es que hoy es más difícil”, reconoció Morales al analizar la evolución de Escudería Telmex. El éxito del programa amplió su presencia internacional, pero también elevó la cantidad de recursos necesarios para sostener a sus pilotos y conservar una estructura de desarrollo desde las categorías inferiores.
La dificultad surge de una paradoja: llegar a campeonatos como Fórmula 1, Fórmula 2, NASCAR o las principales competencias de prototipos representa la culminación del proyecto, pero mantener a los pilotos en esos niveles consume una parte considerable del presupuesto. Eso reduce el margen disponible para detectar y financiar a quienes apenas comienzan.
“Cuando ya llegas, las cosas se ponen mucho más difíciles y también los presupuestos se acaban para fuerzas básicas”, explicó. “Poco a poco, todos los años se va incrementando y no hay dinero que alcance”.
El costo de una trayectoria no se limita al automóvil o a la inscripción en un campeonato. También incluye personal técnico, viajes, entrenamientos, licencias, pruebas, neumáticos y el trabajo necesario para colocar al piloto dentro de un equipo competitivo.
Mientras mayor es la categoría, mayor es la inversión y menor el número de asientos disponibles.
Por eso, Morales considera indispensable la participación de otras empresas. El respaldo que Escudería Telmex ha recibido desde su nacimiento le permitió impulsar a figuras como Checo Pérez, Memo Rojas y Daniel Suárez, pero el crecimiento de los costos obliga al proyecto a buscar nuevos aliados para conservar la misma capacidad de formación.
“Imagínate la labor que hacemos dentro de Escudería Telmex para seguir produciendo pilotos, pilotos y pilotos. Tenemos que tener muchos socios comerciales y mucha ayuda del exterior para poderlo hacer”, señaló.
El desafío tampoco consiste únicamente en encontrar al siguiente piloto de Fórmula 1. Morales explicó que cada competidor posee características diferentes y que parte del trabajo de Escudería Telmex consiste en identificar la categoría que mejor se adapta a sus cualidades.
Para explicarlo, comparó el automovilismo con la natación: no todos los atletas están hechos para competir en el mismo estilo. Un piloto puede sobresalir en monoplazas, mientras otro encuentra su mejor versión en NASCAR, resistencia o prototipos. Forzar a todos hacia la Fórmula 1 podría desperdiciar talento capaz de construir una trayectoria exitosa en otro campeonato.
Esa visión permite que el proyecto no mida sus resultados solamente por su presencia en la máxima categoría.
Escudería Telmex también ha conseguido triunfos en NASCAR, campeonatos de resistencia y distintas series de formación. El objetivo consiste en convertir el potencial de cada piloto en una carrera profesional sostenible, aunque no todos terminen en el mismo destino.
La Fórmula 2 ocupa un lugar especial dentro de ese proceso porque representa el último escalón antes de la Fórmula 1. Durante la temporada 2026, Escudería Telmex ha respaldado a seis pilotos latinoamericanos dentro de la categoría: Noel León, Rafael Câmara, Joshua Dürksen, Sebastián Montoya, Emerson Fittipaldi Jr. y Rafael Villagómez.
Los resultados demuestran el alcance de la estructura. Después de 12 fechas, Câmara encabeza el campeonato con 207 puntos, mientras que Noel León ocupa la sexta posición con 133. El mexicano consiguió victorias en Montreal y Mónaco durante su campaña de debut y todavía conserva posibilidades de cerrar el año dentro de las primeras posiciones.
“Noel ya venía desde la mitad del año pasado, cuando empezamos a empujarlo muy fuerte. Nos complicamos un poco al principio del año para que entendiera cómo funcionaba el coche, pero ve cómo está cerrando: está contundente”, aseguró Morales, quien considera que el regiomontano puede pelear por el campeonato durante su siguiente temporada.
La llegada de la Fórmula 2 a la Ciudad de México en 2027 tendrá un valor que supera la incorporación de otra competencia al programa del Gran Premio.
La categoría disputará por primera vez una fecha en el Autódromo Hermanos Rodríguez y permitirá que el público mexicano conozca de cerca a los pilotos que intentan alcanzar la Fórmula 1.
El calendario contempla 14 rondas y colocará a México durante octubre, antes de las últimas fechas en Lusail y Yas Marina. Para Escudería Telmex, ese fin de semana será un escaparate deportivo y comercial: sus prospectos podrán competir frente a la afición nacional, mientras el proyecto tendrá la oportunidad de mostrar a patrocinadores y posibles socios el nivel alcanzado por su programa de desarrollo.
“El público general no sabe que traemos tres pilotazos listos para cuando Checo diga: ‘Tiro la toalla’. Alguien la va a recoger”, afirmó Morales. El número definitivo de representantes dependerá de las alineaciones para 2027, pero Escudería Telmex trabaja con la intención de tener varios pilotos relacionados con su estructura durante la primera visita de la Fórmula 2 a México.
El futuro de Sergio Pérez también obliga al proyecto a mirar más allá de su figura. Checo continúa como el principal referente mexicano dentro de la Fórmula 1 y forma parte del proyecto de Cadillac, pero Morales sabe que su trayectoria no será eterna y que el automovilismo nacional necesita preparar un relevo antes de que llegue su retiro.
“Checo no va a ser eterno. Entonces tenemos que estar preparados”, advirtió. “No nos queremos conformar con Checo, queremos tener dos o tres. Ese es el objetivo”.
Morales también pidió paciencia con Cadillac. A diferencia de Audi y otros fabricantes que ingresaron mediante la adquisición de estructuras existentes, el equipo estadounidense comenzó una operación nueva y debe desarrollar su organización, su monoplaza y sus procesos internos. Por esa razón, considera que la presión no debe recaer solamente sobre Pérez.
“El problema es arrancar con un equipo realmente nuevo, de cero. Es muy ambicioso el proyecto, pero va a tomar tiempo. Va a haber altas y bajas; hay que tener buen estómago, aguantar toda esa presión y seguir adelante”, explicó.
La experiencia de Checo demuestra hasta dónde puede llegar un piloto mexicano cuando encuentra talento, respaldo y continuidad. También expone lo excepcional que todavía resulta completar ese recorrido. La misión de Escudería Telmex consiste en evitar que todo dependa de la aparición de otro caso extraordinario y construir una ruta capaz de producir opciones de manera constante.
La Fórmula 2 en México ofrecerá una vitrina para quienes ya están cerca, pero no resolverá el problema económico que comienza muchos años antes. El verdadero reto permanece en las fuerzas básicas: encontrar al talento, financiar su desarrollo y sostenerlo el tiempo necesario para que pueda demostrar su capacidad.
Escudería Telmex ya comprobó que puede llevar a un mexicano hasta la Fórmula 1. Ahora enfrenta una misión más compleja y costosa: mantener abierta esa puerta para que, cuando termine la etapa de Checo Pérez, el automovilismo nacional no tenga que comenzar otra vez desde cero.
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