Ahora la campana de La Demajagua debe llamar al pueblo a luchar por la libertad y no servir a los que quieren seguir manipulando la historia.
LA HABANA, Cuba ― Una vez más, los gobernantes cubanos deciden acudir a la historia con el objetivo de legitimar el desastroso estado de cosas que hoy vemos en la Isla. Ello ocurrió este 10 de octubre, cuando la jerarquía castrista se reunió con un grupo de historiadores oficialistas en el marco de las celebraciones por el alzamiento de Carlos Manuel de Céspedes contra el colonialismo español, en el ingenio La Demajagua, en 1868.
En el encuentro entre historiadores y funcionarios del régimen se defendió la necesidad de interpretar los hechos históricos y transmitirlos a las nuevas generaciones. Según la crónica de Alina Perera Robbio, también se habló del sentido crítico ante la historia y del manejo de nuevas fuentes. A mi juicio, ese propósito quedó subordinado a otro: reforzar la adhesión al régimen.
El castrismo siempre se ha afiliado a la máxima de que la historia es una visión del pasado con ojos del presente. Es decir, los hechos del ayer se presentan de acuerdo con los intereses de los gobernantes de hoy, o, lo que es igual, lo sucedido ayer se presenta como una antesala necesaria de lo que hoy tiene lugar.
Sin embargo, los abanderados del castrismo no pueden esconder las enormes diferencias existentes entre los liberales que se lanzaron a la manigua insurrecta por la libertad de Cuba y los comunistas que hoy aplastan esas libertades.
Hay muchos hechos y acciones que ilustran tales diferencias. Vamos a referirnos a un criterio que trascendió en momentos en que se promulgaba la Constitución de Guáimaro en abril de 1869, documento que constituyó la base jurídica de la revolución iniciada por Céspedes y sus compañeros de La Demajagua.
Antonio Zambrana, uno de los jóvenes abogados que junto a Ignacio Agramonte redactó la Constitución, fue claro al expresar los principios e intenciones que guiaban a esos luchadores: “Seamos primero enemigos de la tiranía que enemigos de los españoles”.
Ese rechazo a la tiranía resulta incompatible con la forma de gobierno que, pretextando luchar por la independencia de la nación, ha terminado por establecer un régimen tiránico en la isla.
De igual forma, el diseño institucional de la República de Cuba en Armas, que declaraba independiente al Poder Judicial y facultaba a la Cámara de Representantes para nombrar y destituir al presidente, buscaba limitar los excesos del Ejecutivo. Ese propósito constituye un claro mentís al embuste histórico —ahora retomado— de que en Cuba solo ha habido una revolución, la iniciada por Céspedes y continuada por los actuales usurpadores del poder.
Debe quedar claro que los que ayer pelearon contra el yugo colonial español no tienen ninguna responsabilidad en el presente de Cuba. De ninguna manera puede responsabilizarse a Martí del nefasto asalto al cuartel Moncada, ni tampoco hallar un parentesco entre el Partido Revolucionario Cubano, creado por Martí para lograr la independencia de Cuba y fomentar y auxiliar la de Puerto Rico, y el Partido Comunista de Cuba, de corte marxista-leninista, cuya primacía consagra el artículo 5 de la Constitución y que oficia como baluarte de la tiranía castrista.
Como siempre sucede cuando el gobernante Díaz-Canel se reúne con científicos, artistas y otros profesionales del país, el heredero de los Castro hizo una especie de resumen en el que expuso sus puntos de vista sobre los temas tratados.
Según la crónica de Alina Perera Robbio para el sitio de la Presidencia de Cuba, Díaz-Canel aludió a la campana de La Demajagua y pidió que siguiera convocando a los cubanos.
Pero Díaz-Canel olvidó expresar que ahora el sonido de la campana debe llamar al pueblo a luchar por la restauración de la democracia y el Estado de derecho y no servir a los que quieren seguir manipulando la historia.
ARTÍCULO DE OPINIÓN Las opiniones expresadas en este artículo son de exclusiva responsabilidad de quien las emite y no necesariamente representan la opinión de CubaNet.
Sigue nuestro canal de WhatsApp. Recibe la información de CubaNet en tu celular a través de Telegram.
